La vida me acaba de dar una oportunidad para ver si realmente hemos cambiado.
Y después de mucho tiempo, me siento tranquilo. Pude argumentar tanto emocional como racionalmente el porqué de mi actuar (recordando siempre la máxima de que uno es lo que hace, no lo que dice), luego actuar, reflexionar sobre lo hecho y, listo, lo dejo pasar :):.
Gracias por el diálogo, la verdad es que mientras más tiempo pasa, más difícil es encontrar a aquellos con los que podamos comunicarnos (hay tantas agendas conscientes e inconscientes, que dejan poco lugar al interés real, porque sólo quieren transmitir un mensaje, dejando de lado el tema fundamental de intercambio).
Y uno mismo se vuelve cínico para filtrar los mensaje. Pero bueno, la verdad no es más que aceptar que la vida nos da acidez, y eso no tiene nada de malo. Gracias por recordármelo :):.